Bodas reales

El pago de impuestos ha sido utilizado de múltiples maneras a lo largo de la historia. Un caso muy curioso es el de la boda de Felipe IV con la Archiduquesa Mariana de Austria. Una antigua ley castellana eximía de pagar impuestos, durante un año, a aquella ciudad donde se celebrara una boda real. El rey, informado de dicha ley, no dudó un instante en trasladar la ceremonia de su boda, que debía celebrarse en Madrid, al cercano pueblo de Navalcarnero, con una población mucho más pequeña, de modo que los ingresos del estado tuvieran una merma ínfima.

En los mercados hemos visto un nuevo episodio de risk off (tercera temporada) con los mismos protagonistas de las anteriores: Grecia, la prima de riesgo y retraso de rescate, a los que se ha unido como artista invitado la bolsa americana. Las elecciones americanas, aunque han dado los resultados esperados (reelección de Obama, mayoría republicana en el Congreso y mayoría demócrata en el Senado), hacen más nítido el problema de la confrontación de cara a las discusiones sobre cómo rebajar el déficit público americano. Como ya saben, hay dos posturas enfrentadas: la demócrata, que aboga por una reducción de gasto público acompañada de una subida de impuestos para los más ricos (ingresos superiores a los 250.000 dólares) y la republicana, centrada en una reducción más grande del gasto público sin tocar impuestos. Yo creo que se llegará a algún tipo de acuerdo, pero antes de que llegue, cada grupo expondrá unas peticiones de máximos que harán que parezca improbable un acercamiento, con lo que me temo que los mercados se pondrán mucho peores, antes de mejorar.

En Europa nos encontramos con la enésima reunión sobre Grecia, que concluirá con un nuevo plan que volverá a darle tiempo para solucionar su problema. El Gobierno griego tiene claras dificultades para reducir los gastos de su presupuesto, a la vez que sigue sin lograr subir sus ingresos. El tema de siempre, vamos. En España, un problema parecido, que se resume en la falta de habilidad del conjunto de la sociedad para abandonar un nivel de vida que está más allá de sus ingresos. Nos aferramos a una situación que ya no existe, y nos quedamos sentados (o manifestados) reclamando unos derechos que pensábamos que eran eternos e irrenunciables, pero, como decía Spencer Johnson en su libro, no nos damos cuenta de que nos han cambiado de sitio nuestro queso. Podemos hacer dos cosas: quedarnos quietos esperando que nos lo traigan o ir a buscarlo. Cuanto antes hagamos lo segundo, mejor, porque la otra solución nos convertirá en modelos de Giacometti o espíritus de la golosina. Tenemos el problema de las pensiones. Y la culpa la tiene la gente por no morirse tranquilamente cuando cumplen los 65 años, y les da por vivir cada vez más tiempo. Es un sistema inviable, porque los parámetros con los que se realizó el modelo no tienen nada que ver con los que tenemos ahora. Los parámetro iniciales eran rejuvenecimiento y crecimiento de la población y esperanza de vida de alrededor de 5 años menos a los actuales. Pero como tantas cosas, seguimos dejando el problema a las generaciones futuras que, de momento, no votan.

Con el tema de solución de la deuda, tenemos un problema de difícil solución aritmética. Para que los países con deuda puedan devolverla, tienen que darse una serie de premisas. Uno, y de Perogrullo, que crezcan. Y dos, que sean capaces de generar un superávit primario positivo (antes del pago de intereses de la deuda), para que esta partida no crezca ad infinitum. En el caso español, nos estamos acercando al nivel de equilibrio a fuerza de empujones; el desempleo y las bajadas de salarios afectan a la demanda interna, disminuyendo las importaciones. Si a la vez hacemos nuevos altos en exportaciones, pues miel sobre hojuelas. El problema es que para que los que tengan déficit lo reduzcan, los que tienen superávit, para cuadrar, también lo tienen que hacer, y en este caso la ecuación sigue fallando con Alemania, que ha vuelto a dar un superávit mensual de 15.000 millones de euros. Mientras a los alemanes no les dé por consumir e importar, cualquier buen dato será efímero, y para ello las medidas de austeridad de la Europa del Sur no pueden ser seguidas por la Europa rica.

Mientras, en los resultados medios de las empresas seguimos viendo claro-oscuros. Las empresas siguen ganando dinero (estamos hablando de las cotizadas, las pequeñas y medianas son los paganini de esta política) vía reducción de costes, en muchos casos vía reducciones salariales o despidos. Esto, a nivel general, seguirá llevando a menores ventas futuras (menos gente con renta para consumir), mientras que las empresas siguen sin invertir, embalsando dinero o haciendo recompra de acciones (IBM esta semana). A mí, a pesar de las apuestas de mercado, me sigue costando ver subidas importantes de la inflación.

Voy a ser pesado, pero el principal problema del mundo sigue siendo el excedente laboral, acrecentado por los “beneficios de la globalización”. La lucha por el trabajo va a ser ardua y excluyente (lo acabamos de ver con Ford, aunque esta vez la beneficiada haya sido Valencia en lugar de Bélgica). Yo creo que la única solución va a ser compartir el trabajo que haya y ganar un día al sol más…

Ahora abro la sección “ganando amigos”. El tema de los despidos de Iberia, pero que se puede extender a un número ingente de empresas (Prisa sin ir más lejos). ¿Cómo puede vaciarse empresas despidiendo a gente, a la par que no dejan de subir los bonus de sus directivos? (ni siquiera se benefician los accionistas) Los escrúpulos de ciertos directivos en estos procesos de fusión son vomitivos y totalmente deplorables, y hacen el trabajo sucio a la empresa que queda como dominadora , a cambio de seguir manteniendo sus prebendas. El caso de la fusión British Airways e Iberia es la penúltima. Una fusión aparentemente entre iguales acaba con el desmantelamiento de la española (¿pero el problema de la fusión, no era el déficit en la dotación del fondo de pensiones de empleados de BA?). Creo que ya veremos dónde va a ir la caja de Iberia. Hace unos meses montan Iberia Express y ahora opan Vueling (caja de 400 millones y pagan 200). El modo más seguro de seguir siendo pobre es, sin duda, ser una persona honrada.

En fin, una semana más en el alambre. Ha dimitido el Director de la CIA por un tema de infidelidades. Viendo la foto de su mujer, con la que ha estado casado 20 años, me asalta una duda ¿de verdad que le dieron las medallas del congreso al valor por temas de guerra?

 

 

Julio López Díaz, 14 de noviembre de 2012

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: