Gustav Mahler

Después de que su mujer Alma confesara su relación con el arquitecto Gropius, Gustav Mahler, desesperado, buscó ayuda y al final contactó con Sigmund Freud. Ambos se reunieron, dando un paseo de cuatro horas por Viena. Durante el mismo, Freud reflexionó largamente sobre el hecho de que la madre de Mahler, Marie, se llamara como su esposa Alma María. Cuando el maestro cogió el tren de vuelta, Freud dijo, no sin cierta satisfacción: “he avanzado bastante con él“. Por lo visto, el compositor quedó bastante menos impresionado. Telegrafió a Alma: “entrevista interesante: hace montañas de granos de arena”.

Así hemos pasado el mes de septiembre, todas las etapas de alta montaña que debíamos superar han quedado reducidas a tachuelas sin importancia ante el poderoso pedalear inversor. La EPO legal de la FED ha dado la energía necesaria para sobreponernos a las elecciones alemanas, a las orgías de Berlusconi, al cierre gubernamental americano, a las guerras en Oriente Medio, a la última película de Almodóvar y a la marcha de Mourinho. Queda pendiente el coñazo repetitivo del techo de deuda americano, pero con la sensación de ¡vamos a llevarnos bien y a no hacernos daño entre nosotros! Con lo cual no tendremos problemas para sentirnos optimistas. Y además, Siemens despide a 15.000 trabajadores y Merck a 8.500, con lo cual sus cotizaciones se disparan casi un 3% arriba. ¡Qué felicidad! ¡Show must go on!

Cuando la especulación es más beneficiosa que incrementar la producción de bienes y servicios, la disciplina y los incentivos de una economía de mercado se distorsionan hasta un punto de no retorno. Estamos viviendo la fase de euforia propia del final de los mercados alcistas, pero que suele ser la más peligrosa, porque las cotizaciones se alejan de la realidad, muchas veces más tiempo del que nuestros bolsillos pueden aguantar. La política de crédito ilimitado y barato sigue dirigiendo todos los movimientos, y los temores (yo diría falta de control y de ver qué puede deparar el futuro) de los dirigentes de la FED, a quitar sus políticas expansivas, hace que el mercado reaccione e intente aprovechar la última gota del combinado de garrafón que nos están dando. Siempre con la frase publicitaria “¡Cómo estaríamos, si no hubiésemos hecho lo que hemos hecho!” Que obviamente no se puede comprobar…

Seguimos construyendo un futuro de castillo de arena, solamente esperando a que la subida de la marea se lleve por delante lo construido con unos materiales de mala calidad, como son unos tipos de interés manipulados. La deuda o el crédito no es malo de por sí. Lo que es malo es la acumulación de deuda que no es repagable. Cualquier empresa solicita un crédito y lo puede devolver, a lo largo del tiempo, con la rentabilidad de las inversiones a las que ha destinado el dinero de ese crédito. Lo realmente reprobable a los bancos centrales, es el engaño que hacen de esos flujos futuros, alterados por esos tipos de intereses tan bajos.  En el caso de un individuo, cuando pide un préstamo hoy, lo que hace es poder consumir un producto que de otra forma no lo podría hacer. Pero al ser un bien de consumo y no de inversión, el consumo de hoy significa un menor consumo de mañana, cuando tengamos que devolverlo. Un mañana en el que, como los modelos de valoración de los bancos de inversión, siempre tiene una variable de crecimiento infinita, porque tendremos siempre unos salarios mucho más altos. Luego, la realidad nos dice que un afortunado recién licenciado español que accede a su primer puesto de trabajo, va a recibir un salario alrededor de un 15% inferior en términos nominales, a lo que recibía un recién licenciado de mi quinta hace veintidós años… Crea además una deriva muy peligrosa, porque se hace eterna. La población ha asumido que tiene que pedir menos y aguantarse con lo que hay. La ganancia de productividad de la que se habla, no viene por una mayor inversión en el talento o en el conocimiento. Está viniendo exclusivamente por la reducción de los costes laborales, y en un mercado que nos han vendido global, la necesidad de las empresas de tener salarios más bajos puede llegar a no tener fin.

En España ahora mismo hay cotizando alrededor de los 17 millones de personas, una cifra similar a la que había en 2002. Lo que ha cambiado, es que la suma de desempleados y de pensionistas es prácticamente equivalente, cuando hace 11 años la relación era dos a uno. El futuro, demográficamente hablando, dista de ser alentador. En los primeros números de los presupuestos para el año próximo, la partida de pensiones aumenta en 6.000 millones, subiendo sólo un 0.25%, y eliminando la referencia a la inflación. En el caso del desempleo, sube en un 10% con una cifra de 3.000 millones. En ese mismo periodo de tiempo, el gasto sanitario ha pasado de 38.000 millones de euros a 95.000 millones de euros. La inercia es la que es y hay que apechugar con ella. Es la realidad que tenemos por delante.  El problema, como oía esta mañana a un periodista, no es que se elimine el Estado del Bienestar, sino que se elimina simplemente el Bienestar, y se está dejando sin mover el Estado, que es la reforma que falta. Las subvenciones a los partidos políticos suben un 26% en este mismo presupuesto.

No obstante, por mucho que nos encendamos con los políticos, los demás miembros de la piel de toro tenemos una gran parte de la culpa, y quizá, cada vez que protestamos, lo único de lo que nos lamentamos es de no haber tenido la oportunidad de llevarnos nuestra comisión. El Reader Digest ha efectuado un experimento en 16 capitales del mundo. El experimento consistía en dejar perdidas 12 carteras en cada una de esas ciudades, con 50 dólares en moneda equivalente, y comprobar cuántas de ellas eran devueltas. El resultado es bastante desalentador. La ciudad que mejor parada salía era Helsinki, que devolvió 11 de las 12 carteras. Una ciudad con gran pobreza como Bombay devolvió 8 de las 12, la misma cifra que Moscú. Cierran la clasificación Madrid con 2 carteras y Lisboa con 1. Cuando nos manifestamos tanto por los derechos educativos, debe de ser por esto. Si no mejoramos en lo que depende de cada uno, qué derecho tenemos a exigirlo a los demás. Siempre parece que la cosa no va con nosotros, que nos tienen que dar todo hecho. Mientras no hablemos de responsabilidad individual, lo demás es traca valenciana. Siempre llegamos tarde a la oficina, pero lo compensamos saliendo pronto.

En fin, siempre nos quedará el humor. Este fin de semana les propongo tres cosas, ver a Nacho Novo en El cavernícola, ver a Les Luthiers, o una conferencia de Florentino Pérez sobre liderazgo.

Buena semana,

Julio López Díaz, 02 de octubre de 2013

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: