Acta del Té

Contra lo que se cree normalmente, el Acta del Té, uno de los desencadenantes de la revolución americana, no sólo no subía las tasas de importación de la infusión, sino que las bajaba. Para salvar de la bancarrota a la Johnny Company se bajaron las tasas de importación del té. El precio era realmente barato – más que el té de contrabando que inundaba las colonias – ya que la Compañía tenía un gran stock acumulado y se había beneficiado de desgravaciones en sus importaciones a Nueva Inglaterra. ¿Por qué no querían los colonos el barato té de la compañía? El problema era que los contrabandistas de Boston se habían forrado precisamente gracias a las altas tasas. Cuando bajaron, se redujeron los beneficios de los bostonianos. Y la montaron. No fue pues un anhelo de independencia sino de lucro lo que motivó el motín.

Como ven, las cosas no son siempre como parecen o por lo menos como nos las cuentan. Lo único que está claro es que siempre hay un “beneficiario” de que corra el bulo, y que la gente es fácilmente inflamable. Quería escribir algo sobre el tema de los disturbios del barrio de Gamonal en Burgos como ejemplo de la tónica que nos puede tocar vivir, pero casi una semana más tarde de comenzar los problemas, oyendo y leyendo todo lo que cae en mis manos y sin estar allí, no soy capaz de lograr construir nada. Si lees un periódico, te cuenta una cosa, y si lees el de la otra acera, parece que estén hablando de una ciudad y un país distinto. Si te metes en blogs, tres cuartas partes de lo mismo. Existe un sesgo interpretativo de la realidad , que para los no alineados, como es mi caso, nos confunde, distrae e impide construir un guión veraz de lo que acontece, sin caer en lugares comunes relacionados con la bilis. Al final no sabemos si hablamos de un ataque a la democracia, una muestra más de alejamiento de los gobernantes de lo que quieren los ciudadanos, unas obras necesarias de mejora de una ciudad , o un nuevo tráfico de influencias. Como dice Dani, “esto se entiende menos que el contestador de la Duquesa de Alba”.

En fin, nuevo año y mismo mercado (por el momento). Por resumir un poco cómo se comportaron los mercados el año pasado. El S&P 500 subió un 32.4%, el euro un 4.2%, el petróleo un 6% y los bonos periféricos europeos también en el lado ganador. El resto de los productitos con rentabilidad negativa, encabezados por el oro con una caída del 28%, el yen con un 17%, el índice de commodities con una caída del 5%  y el bono americano a 10 años con una pérdida del 7.8%. También hubo caídas importantes en mercados emergentes, principalmente a través de sus divisas. En definitiva, un año estupendo para los fondos de bolsa, malo para los de bonos  y commodities, horroroso para los emergentes, y sumamente complicado para los de rentabilidad absoluta con tendencia al 0%. El comienzo del año ha sido prometedor, sobre todo para España. El movimiento ha venido por la reducción de la prima de riesgo de la deuda pública, que había estado parada los dos últimos meses del año pasado, cuando los bancos nacionales vendieron parte de sus carteras para que no saliera muy mal la foto del balance a 31.12 con un exceso de sus activos en deuda gubernamental. Una vez superada la frontera, han vuelto a retomar las posiciones. A partir de ahí, romance apasionado con las acciones españolas, sobre todo con los bancos. Nada nuevo bajo el sol. ¡Todo al rojo! ¡No va más! ¡Nos va enseñar el Adelson ese a apostar!

Es cierto que hemos tocado suelo en cuanto a destrucción de empleo y en cuanto a caída de la economía. Es algo que se ha podido ver durante los dos últimos meses, sobre todo si ingenuamente pensaban que podían hacer las compras de Navidad sin aglomeraciones. Las ventas minoristas pueden haber subido alrededor de un 4% en las primeras estimaciones, y si conversan con amigos hosteleros les dirán que han tenido muchas más mesas llenas que en los últimos dos años. Uno termina de aburrirse de todo, hasta de ahorrar por si acaso. Si me preguntan si va a ser un cambio de ciclo, yo sigo teniendo mis dudas, sobre todo en lo que a creación de empleo se refiere, y el problema de la deuda no lo hemos solucionado ni de lejos, y si nos elevamos por encima del optimismo gubernamental, los números nos dicen que para un crecimiento de 1.000 millones en el PIB en el último trimestre lo hemos hecho endeudándonos en 15.000 millones más.

No he visto al mercado tan optimista desde el año 2.000. El año pasado ha tenido algunas particularidades estadísticamente raras. Por ejemplo, sólo ha habido tres años en los últimos cuarenta y tres, en los que la máxima caída de la bolsa americana durante los doce meses haya sido inferior al 6% registrado en el año que acaba (mes de junio). Nunca han estado tan alejados ni en espacio ni en tiempo, los precios de su media de 200 sesiones. La media actual del S&P500 se encuentra actualmente en 1693. No sé a qué nivel, pero la tocaremos este año.Si miran la correlación del índice de los hedge funds de acciones, su comportamiento tiene una correlación del 90% con el S&P 500. Esta correlación podía estar en el 45% a mediados de los noventa cuando empezó el boom de los hedge funds. Ya no pueden vender descorrelación desde luego.Y no puedo dejar de entenderles, la manipulación que hemos visto (seguimos viendo) de los mercados es como el canto de las sirenas que atraían a Ulises, es difícil de evitar, sobre todo cuando llevas varios años dejándote los cuernos. Sigo pensando que va a haber un susto (soy primo del de Pedro y el lobo), pero lo mismo que pasó en el año 2000, y vengo advirtiendo en mis cartas desde el verano pasado, el movimiento final de euforia es digno de Cesar Pérez de Tudela y puede llegar a alcanzar gran verticalidad. Yo creo que estamos ya en esa fase, pero es difícil de prever dónde parará. Suele acabar cuando los valores que más suben son los más cercanos a la quiebra.

El mercado apuesta por que las estrategias de los bancos centrales que han fallado en conseguir que la economía crezca razonablemente en los últimos cinco años, finalmente funcionen y la economía se recupere. “Sí, esta vez será diferente, lo prometemos”. Y si nos equivocamos diremos de nuevo que la culpa es de no haber imprimido suficiente dinero, o le echaremos la culpa a que nieva en invierno en USA, o que hace calor en Écija en Julio, y volveremos a retrasar la recuperación al año que viene, que eso siempre lo compran los mercados. La clave va a estar en cómo reaccionarán los mercados a las bajadas paulatinas de las compras de bonos por parte de la FED. Abajo acompaño un gráfico con el comportamiento de la bolsa ante intervenciones o no, del banco central americano.

 16ene2014opinionAttitude

Mi opinión es que cualquier mejoría económica le va a sentar mal a los mercados, lo cual no tiene por qué ser negativo, porque significará que el dinero que ha ido a los mercados hasta ahora, finalmente se destina a nuevas inversiones productivas y creación de empleo. Sí me parece esclarecedor el gráfico de Hussman de la relación de capitalización de mercado, PIB y lo que conlleva de lo que se puede esperar de crecimiento de los beneficios de las inversiones para los siguientes años. No parece que vaya a haber grandes alegrías pero, claro, es una perspectiva a varios años, lo que no impide que se gane un 20% en los próximos treinta días y caiga luego.

16ene2014opinionAttitude2

Einstein decía “si mi teoría de la relatividad es exacta, los alemanes dirán que soy alemán y los franceses que soy ciudadano del mundo. Si falla, los franceses dirán que soy alemán, y los alemanes que soy judío”.

Buen año

Julio López Díaz, 16 de enero de 2014

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: