Champions y Elecciones

Fin de semana que concita numerosas reflexiones. Con dos hechos íntimamente unidos. Final de Champions y elecciones europeas. Vamos por partes. Lo que cambia un minuto. En el minuto 92 del partido, la temporada del Real Madrid era un desastre, Casillas había cantado, Ancelloti fracasado y de vuelta a Italia y Cristiano Ronaldo había vuelto a desaparecer en el partido clave y habría que ver la renovación que debería hacerse con todo ese dinero malgastado en fichajes. El Atlético de Madrid era un dechado de virtudes empezando por el coraje, la cohesión de grupo y la fe en su entrenador; la ilusión era más importante que sus capacidades futbolísticas. En el minuto 93, El Real Madrid era el mejor equipo del universo, Bale valía más de 100 millones de euros y Ronaldo, con sus aspavientos, había metido el gol más importante desde el de Maradona a Inglaterra en el mundial de Méjico. Simeone había fallado claramente en su planteamiento, fue un error imperdonable la salida de Diego Costa y el Atleti era un equipo de barrio. Todo en apenas un minuto. El Barça ha terminado un ciclo de una forma bochornosa, quedándose a un gol de ganar la liga y a otro de ganar la Copa del Rey. Como en Match-point, la pelota toca la red y puede caer de un lado u otro, pero los titulares serán radicalmente distintos. Tanto el éxito como el fracaso son meras ilusiones del intelecto, y no nos debemos dejar engañar por los espejismos que crean. Lo importante no es la victoria o la derrota, sino cómo las afrontamos y el poso de rabia o serenidad que dejan en nosotros, el poder valorar el esfuerzo hasta la última gota de sudor de los jugadores de tu equipo y la capacidad de levantarse otra vez. No hay algo que se acaba en un punto determinado, la vida es seguir adelante, aprendiendo y haciendo acopio de enseñanzas que no nos hagan descarrilar cuando las cosas se tuerzan, sin arrogancia en los triunfos y con elegancia en las derrotas.

Y al día siguiente, unas elecciones dominadas por una campaña inane y parvularia, en la que se veía la desgana de los candidatos de los dos principales partidos por este trámite viajero de tres semanas y con el único deseo de poder volver a sus torres de cristal. Tres semanas que, si vemos las agendas de los altos cargos de la Comunidad y Alcaldía de Madrid, (semana de Máster de tenis en Madrid, sábado fútbol en Barcelona, domingo baloncesto en Milán, y nuevamente fin de semana de fútbol en Lisboa) refleja sus prioridades y el destino de los presupuestos. Y esto acompañado con una desidia enorme por parte del electorado, como diciendo ¡hala, pues no voto!  Como si eso supusiera un castigo a los partidos políticos. Ya lo hemos contado otras veces, los partidos políticos forman el único sector económico cuyo resultado de explotación no se resiente aunque les caiga la facturación un 50%. Al final se siguen repartiendo 55 escaños vayan a votar treinta millones o cien mil. Y el análisis de los resultados, sometido a numerosas interpretaciones, casi una por persona. En España y Grecia crece la extrema izquierda, en Francia y Reino Unido la extrema derecha. Para unos es un cambio sin vuelta atrás, para otros una mera rabieta de ciudadano cabreado que cuando vea las orejas al lobo volverá al redil. Unos hablan de una nueva representación verdadera de los ciudadanos, otros que en medio de la mayor crisis económica de los últimos ochenta años, la realidad es que la suma de populares, socialdemócratas y liberales alcanza más de 500 escaños. Se castiga de forma merecida la corrupción en España, y la poca voluntad de airear las alfombras por parte de los dos grandes partidos, pero el PSOE gana en Andalucía donde más casos de corrupción hay (foto-finish con Valencia, Cataluña y Madrid) y donde los niveles de desempleo siguen por las nubes, tras casi cuarenta años de las mismas políticas económicas. Hollande es machacado en Francia y Renzi en Italia gana de forma avasalladora, a pesar de no haber llevado a cabo ninguna de las promesas realizadas cuando llegó al poder. ¿Realmente hay dónde agarrarse? ¿Hay algún lugar del mundo donde se pueda decir, ese es el camino? Yo, a pesar de la pereza, como mi hija mayor era la primera vez que votaba, me he visto con la responsabilidad de “obligarla” a que se leyera los programas electorales de los partidos, para que ella pudiera elegir libremente aquellas ideas que mejor representaran lo que quiere para ella misma y para la sociedad donde va a vivir. Y algo he debido hacer bien, porque hemos votado cosas distintas. Pues bien, ojeando los programas, el más disruptivo es sin duda el de Podemos, que al final ha sido recompensado con 5 escaños. Es realmente refrescante y digno de admiración, la capacidad de un grupo de gente joven para organizarse y darse a conocer en apenas cinco meses, el entusiasmo que poseen y la simpatía que generan entre mucha gente que está harta de ver a los de siempre cambiándose simplemente de silla. Siempre es positivo ver gente que no se conforma y quiere cambiar las cosas. Comparto sus planteamientos en el tema de cómo afrontar la corrupción política, pero discrepo profundamente en sus planteamientos económicos y sociales. No es lo mismo predicar que dar trigo. Y es precisamente la imposibilidad de poder demostrar sus principios en la realidad los que les da un atractivo casi místico.

Principales puntos de su programa económico: reducción de la edad de jubilación a 60 años (imposible de financiar con la pirámide demográfica actual, cuando la esperanza de vida se encuentra en los 85 años); derecho a una renta básica para todos los ciudadanos y fijación de algunos salarios máximos (objetivo loable el primero, pero vuelvo al punto anterior ¿cómo se financia? El segundo lleva a un reparto, pero de miseria, en apenas unos años). El otro día, un profesor universitario había realizado un experimento muy curioso en su clase. Tras el primer examen, ofreció a sus alumnos que en vez de calificaciones individuales, pondría a todos los alumnos como nota la media aritmética de los resultados de todos los exámenes. Salió un 6, con resultados individuales entre 0 y 9. En el segundo examen, los alumnos ya habían resultado advertidos de la forma de evaluar y sacaron una media de 5. En el tercer examen la media fue de 4, con lo que toda la clase fue suspendida, siendo los que más se quejaban los que peores notas sacaban, preguntando a los empollones por qué habían dejado de estudiar. Cualquier sistema que penalice a los generadores de riqueza, está condenado al fracaso, pero ¿cómo podemos integrar a toda esta gente descontenta? Lo que no podemos perpetuar es el sistema de desigualdades actual que hace que las diferencias económicas no dejen de ampliarse. Es complicado el mensaje de todo va mejorando, cuando este beneficio sólo llega a los poseedores de acciones en Bolsa.

Otras propuestas económicas las pongo en interrogantes, porque no he sido capaz de encontrarles una explicación:

– ¿Supeditación del BCE a las autoridades políticas?

– ¿Apoyo a la financiación pública de los Estados a través de la compra directa de deuda pública en los mercados primarios?

– ¿Regulación pública de los tipos de interés básicos de la economía?

– ¿Ejecución y evaluación de la inversión pública a través de presupuestos participativos?

Muchas cuestiones bien intencionadas pero irresolubles a no ser que tu ejemplo de paraíso sea un país bananero.

Los mercados están rompiendo el rango lateral en el que estaban instalados desde comienzo de año, y lo están haciendo hacia arriba. Las esperanzas depositadas en el BCE están detrás de dicho movimiento. No parece que vaya a haber vuelta atrás, por lo menos hasta el jueves 5 de junio en que veremos qué hace. Hacer algo, lo va a hacer seguro, lo que no sabemos es la reacción posterior del mercado, que como en las elecciones, tendrá múltiples interpretaciones, y si seguirá hacia arriba o lo dará ya todo por descontado. Gráficamente, mientras el dax alemán no se meta por debajo del 9800 habría que estar largo aunque pueda ser una falsa salida. La pauta que esperábamos que se cumpliera (igual que la de 2007 o la de 2011) que desembocó en abruptas caídas, aunque todavía no descartadas, no tendría que haber visto nuevos altos y sin embargo los ha hecho, por lo que pasamos a mirar escenarios alternativos, uno de los cuales podría llevar a la Bolsa un 10% más arriba.

Como diría Mafalda, una cosa es un país independiente y otra cosa un país in the pendiente.

Buena semana

Julio López Díaz, 28 de mayo de 2014

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: