Willy Brandt

El presidente alemán Willy Brandt viajó a Israel en calidad de alcalde de Berlín Oeste. Invitado al nuevo Auditotio Mann de Tel Aviv, pensó que el apellido Mann hacía referencia al escritor alemán de ascendencia judía, Thomas Mann y agradeció el detalle. Pero, en torno suyo, se produjo un tenso silencio y caras de circunstancias. Tras un momento de vacilación, el anfitrión de Willy Brandt, le explicó con delicadeza que el auditorio se había levantado en memoria de Frederic R Mann, preboste de Filadelfia.

-Comprendo-respondió Brandt, conciliador-, y ¿qué es lo que ha escrito ese hombre? -Un cheque, fue la respuesta

Así es mucho más fácil comprender los mecanismos que mueven el mundo. Se acerca el periodo semi-vacacional para los mercados, y asoma siempre la incertidumbre de si tendremos un mes tranquilo o se conjugarán todos los astros para hacernos la puñeta. Hace tres años fue la madre de todas las caídas, hace dos la suegra de todas las subidas, y el año pasado ni chicha ni limoná. Si acertar qué van a hacer los mercados en cualquier momento del año es complicado, la iliquidez de agosto lo hace ya digno de la Bruja Lola. Desde luego el mes de septiembre va a traernos muchos puntos y finales a cosas que hasta ahora hemos esperado que el tiempo solucionara. En los primeros días de otoño se terminarán las compras de la Reserva Federal, en España tendremos lo nuestro con el tema catalán, y en el certamen de Miss Universo se seguirá pidiendo la paz en el mundo.

Es sorprendente, dentro de este fumadero de opio en que se han transformado los mercados, la poca atención que se presta a los llamados riesgos geo-estratégicos. ¡Cómo se echan de menos aquellos agostos con invasiones de Kuwait, el desmembramiento de la Unión Soviética, que permitían caídas de los mercados que te salvaban la cuenta de resultados del año! Esas oscuras golondrinas no volverán …sniff.

Bueno, hablando ya en serio, vamos a intentar hacer un pequeño resumen de cómo está construido el castillo de arena, y ya veremos en septiembre si las fortificaciones han aguantado el oleaje, o por el contrario a la vuelta no queda ni el más leve rastro de su existencia.

Mercados de tipo de interés. Estamos en mínimos históricos de los high yield (yo los sigo llamando bonos basura) y en mínimos históricos en todos los bonos gubernamentales europeos. El 10 años alemán está en el 1.15% y el español en el 2.56%, con una prima en los 141 puntos básicos. El 10 años americano está en el 2.47%, cuando empezó el año en el 3%, cuando había un consenso en que había que estar corto de tipo de interés. A pesar de que se acerca el final de las compras de la FED, la rentabilidad no ha dejado de bajar. Detrás de este movimiento hay muchas causas, todas perfectamente justificables (por lo menos para mí):

1º Los mercados de deuda no se creen que vayamos a tener crecimiento.

2º Los Bancos Centrales la han liado parda y no van a tener los cojones para darse la vuelta.

3º Se ha stopeado hasta el del carrito de los helados en posiciones cortas.

4º Hay compradores “permanentes” que les trae por saco el mark to market, e interpretan los mercados con una visión política además de económica. China en los últimos cinco meses ha comprado 107 billones (americanos) de dólares en deuda americana, y tiene ya el 10% del total de bonos emitidos. En mi opinión es una forma disimulada de depreciar su propia moneda de una forma más sutil. Está viendo que necesita volver a exportar para que no se le vuelva a poner gente delante de los tanques.

Inflación. De momento no se aprecian muchas tensiones. En los últimos dos meses hemos tenido caídas abruptas en los precios de materias primas de primera necesidad como el maíz y el trigo, que han compensado la subida de la gasolina. A corto plazo no parece un problema, aunque hemos visto subidas ligeras en los salarios en USA. Ya saben que en Europa todavía tenemos salarios estratosféricos para el FMI.

  1. Seguirá habiendo un gap entre lo que se espera y la realidad. Habrá menos crecimiento en verano porque hace calor y en otoño, por la caída de las hojas de los árboles de forma inesperada. La puñetera de Pandora sigue sin abrir la caja a la esperanza y todo el mundo espera verla.
  2. Valoraciones en máximos históricos. Resultados del último trimestre ligeramente mejores pero sin fuegos artificiales. Seguimos en fase de overshooting. Habrá que esperar alguna señal de pérdida significativa de niveles para quedarse corto más allá de las 1.315 divergencias que tenemos. Sigue siendo imposible ver donde se puede parar esto. Contra todas las apuestas (incluida la nuestra) mucho peor comportamiento de Europa que Estados Unidos, a pesar de la diferencia de múltiplos. La clave una vez más será el sector bancario y su respuesta a los vigésimo cuartos test de stress. Yellen debió tomarse algo antes de su última comparecencia y comentó que las valoraciones en biotecnológicas y en small caps estaban un poco estrechas, pero el mercado piensa que estaba haciendo una parodia de Bob Hope y se lo ha tomado a risa. ”Es la Arévalo de los mercados” ha sido el comentario más escuchado entre inversores que entre canapé y canapé se compraban futuros del S&P500. Ante el S&P no nos queda más remedio que mostrar nuestro desprecio, que es el sentimiento que un hombre sensato tiene ante un enemigo demasiado poderoso para oponerse a él sin riesgo.
  3. Al fin el euro está perdiendo un poco terreno ante el dólar y ha perdido el 1.35. Espero pocos movimientos por este lado, por lo que compren volatilidad que acertarán.
  4. Ingenioso sustituto de la cadena y el látigo del traficante de esclavos, pero que en los mercados modernos ha dejado de tenerse en cuenta, minusvalorando claramente sus perversos efectos. Los economistas más “in” han quitado importancia al “stock de deuda” y pasan a dar importancia al “servicio de la deuda”. Lo importante no es que lo que debo no deje de subir, tanto como que lo que tengo que pagar cada año sea asumible. Es un movimiento económico que considera “antiguo” y fuera de las tendencias del futuro que los tipos de interés puedan subir.

Políticas monetarias. Desde el comienzo de la crisis, el balance de la FED ha crecido un 371% para obtener un crecimiento del PIB del 18.6%. Ha tenido que emitir 20 dólares para obtener uno de crecimiento del PIB. También se ha conseguido que los beneficios empresariales suban un 46% y los salarios un 11.79% (nominales por supuesto). Seguimos con un mundo de creación permanente de burbujas que nos permitan sobrevivir un día más. No se encuentra una solución viable y nadie está dispuesto a sufrir dolor o no salir elegido en las próximas elecciones. No hay estímulo, sólo un juego continuo de endeudamiento de los Estados y de impresión de dinero por parte de los bancos centrales para evitar revueltas sociales. El concepto de que un estímulo es una inversión en algo, que tendrá un valor productivo en el futuro a cambio de un coste en el presente, se ha olvidado. Una burbuja es la creación de una demanda ficticia para algo que no necesitamos utilizando cada vez más deuda y un apalancamiento que no podemos afrontar.

En fin, que pasen buen verano al aire libre, esa parte de nuestro entorno que el gobierno todavía no ha podido tasar con impuestos y que resulta muy útil como fuente de inspiración de los poetas veraniegos.

Buena semana, quincena, mes o lo que se tercie.

Julio López Díaz, 23 de julio de 2014

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