Bombachos

Entre 1854 y 1856, en la península de Crimea, se enfrentaron las tropas rusas y una coalición de ingleses, franceses, turcos e italianos. En esta contienda, Florence Nightingale ejerció como la primera enfermera y Roger Fenton como corresponsal y fotógrafo de guerra. La contienda terminó antes de lo previsto, y los sastres ingleses se encontraron con un excedente de miles y miles de pantalones bombachos diseñados para uniforme de alguno de los aliados ingleses en ese momento. La solución del poderoso lobby comercial del Reino Unido fue presionar a Argentina y Uruguay para comprar todos esos pantalones. Fue así como esta prenda llegó a convertirse en parte esencial y típica de los gauchos.

Pues a los inversores también han conseguido colocarles los bombachos. Pensábamos que el SI escocés, podría traer uno de esos huracanes del mes de septiembre que solemos ver en el Caribe. El NO, despejaba el cielo de grises nubarrones y nos permitía ver a lo lejos las paradisiacas y soleadas playas de la costa de NEWHIGHS, pero el tsunami post electoral lo que ha conseguido es retirar las aguas revueltas que no nos dejaban ver el fondo, y nos han vuelto a mandar a mitad del océano empujados por las crueles olas de la ausencia de crecimiento. En su comparecencia ante el Parlamento Europeo, Draghi daba señales de alarma sobre el crecimiento (más bien sobre la ausencia de él), y suponía un auténtico enfriamiento que se volvía a llevar la cosecha de brotes verdes anual. Hoy mismo el gobierno de España está rebajando también las cifras de crecimiento patrio por el gripaje de la locomotora europea. Nada que no hayamos contado ya en estos correos desde que comenzó El Show de Truman dirigido por los Bancos Centrales. Pero lo que parece que ha cambiado (ya tendremos tiempo la semana que viene para rectificar y volver a fustigarnos con el gato de siete colas), es que por primera vez en mucho tiempo, lo malo no es bueno para los mercados. Llevamos estirando el chicle, subiendo las valoraciones de los activos, esperando la llegada del crecimiento, pero parece ser que éste se ha ido de vacaciones con el Godot de Samuel Beckett.

Todo lo hemos fiado al buen manejo del timón de los Bancos Centrales. Pero a diferencia de Ulises, atado al timón sorteando a las sirenas, estos se han tapado con cera los oídos y como los burros de carga, nos llevan directamente a Escira y Caribdis, las islas móviles que destrozaban los barcos. Incluso la cándida Yellen está empezando a divisar las rocas saliendo del mar y se ha puesto a gritar sobre la aparente apatía y tranquilidad del mercado ante lo que puede venir. Podemos encontrarnos con la madre de todos los problemas. Que los mercados empiecen a desconfiar de la capacidad de los Bancos Centrales para sacarnos del agujero. Hasta el momento, lo único que hemos intentado es una huída hacia adelante. Se ha compensado el vaciamiento de la economía, los bajos salarios y el subempleo con más deuda. Se ha buscado una solución a corto plazo y lo más indolora posible, mirando sólo como estimular la demanda. Se ha conseguido, incluso, que las empresas den nuevos beneficios record a costa de reducir sus costes, no vendiendo más. Pero el Toyota de Carlos Sainz no logra arrancar. El mundo se enfrenta a una serie de problemas que no han desaparecido. Y el principal de todos ellos es cómo cambiar de unas inversiones especulativas a unas productivas.

20140924_tabla

Incluso si miramos a las naciones en teoría más sanas, vemos cosas de lo más curiosas. Adjunto dos gráficos que reflejan datos cuando menos curiosos. Son tomados de Morgan Stanley, lo cual les quita el barniz de sospecha de que hubieran sido realizados por cualquier grupo anti-sistema. Vemos la fragmentación a la que estamos llevando a la sociedad. Llevamos treinta años de pérdida de cuota de los salarios sobre el PIB y de renta disponible por parte del 90% de las familias. Y la ganancia de competitividad está viniendo en su mayor parte por una loca bajada de salarios a la que es difícil poner un final (siempre habrá alguien que cobre menos que tú en algún lugar del planeta).

Una vez más se pone de manifiesto la necesidad de salir del bosque antes de cantar victoria. La globalización fue fenomenal (sobre todo para las multinacionales y los países emergentes), porque permitió rebajar costes a las empresas y, a los consumidores ciegos, comprar muchas cosas baratas sin ver lo que se les venía encima. Eso estaba bien en un momento con gran preocupación por la inflación. Pero el cuento no terminó, y el final está siendo sumamente escabroso porque ahora, el monstruo al que se combate es la deflación, y se ceba de forma más inmisericorde con los países con menor capacidad de dar valor añadido a sus productos y con las clases peor preparadas que tienen un trabajo commodity. Lo mismo podemos decir de los mercados financieros. Hemos visto las bondades de las intervenciones monetarias reflejadas en los precios de los activos, pero no hemos visto el THE END. Di Caprio se lo ha pasado de fábula entre los vapores del coche y el capitán acaba de decir más velocidad. ¿Quién quiere ser Di Caprio para lo que queda de película?

El problema cuando no hay crecimiento, es que si alguien quiere un poco más de pastel, se lo tiene que quitar a otro. Volvemos a ver el afán de todos los países por intentar exportar más, depreciando sus monedas (siempre parece más verde el jardín del vecino). Estamos asistiendo a un nuevo movimiento a la baja del yen y del euro intentando conseguir fuera lo que no se puede conseguir dentro. Veremos cómo reaccionan los chinos ante esta estrategia nipona en un momento en que ellos empiezan a tener también una deceleración. Lo que sí estamos presenciando es una caída abrupta de las materias primas, tanto las minerales como las de granos. Más deflación.

En un examen, unos alumnos le dijeron a Albert Einstein: – Las preguntas de este año son las mismas que las de los dos últimos años. – Sí-respondió Einstein, pero este año las respuestas son distintas.

Buena semana

 

 

Julio López Díaz, 24 de septiembre de 2014

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: