Pedro Muñoz Seca

Muchos intelectuales le reprochaban a Pedro Muñoz Seca, autor de La Venganza de Don Mendo, que no aprovechara su talento para realizar obras más dignas que sus astracanadas. Ya saben que las diferencias entre los gustos de los críticos y el vulgo son independientes de la época que nos toca vivir. Don Pedro, haciendo gala del fino humor que derrochaba en sus escritos, respondió: “Prefiero pasar hoy en automóvil por donde está la estatua de Cervantes, a que mis hijos pasen a pie por donde mañana pudiera estar la mía”.

Cuando uno se habitúa a escribir cada semana, una de las principales contrariedades a las que se enfrenta es que la inmediatez de las noticias que leemos, nos haga olvidar cual es el marco general en que nos movemos y las típicas preguntas filosóficas de adónde vamos y de dónde venimos. Uno pertenece a esa casta tan desprestigiada, formada por aquéllos que le ponen peros a todo, que son relativistas por naturaleza, cínicos por defender una cosa y la contraria, incalificables políticamente y que consideran la duda como la única certeza absoluta. Parafraseando a Saramago, he aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro. El poder escribir sin tener que dar cuentas a nadie, me permite tratar temas sin esclavitudes ni deferencias (ayer me decía una amigo de un banco suizo, que reenviaba estas epístolas a algunos clientes banqueros, pero que eliminaba algunos párrafos “subversivos”). Intento reflejar lo que veo, algunas veces estaré equivocado y otras veces seré incoherente, pero siguiendo con Saramago, “Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos. Sin memoria no existimos y sin responsabilidad, quizá no merezcamos existir”.

Cambio en los mercados. El sector financiero no para de ganar cuota en el PIB mundial. El motivo de su nacimiento, que era lograr la mejor asignación posible entre los que tenían dinero y los que lo necesitaban, ha ido evolucionando y agrandándose por gracia de lo que llamamos ingeniería financiera, llegando a suplantar en importancia en muchos casos a lo que llamamos economía real. Para mí, este peso es demasiado grande, y está lastrando una eficiente asignación de los recursos. Cuando haces más atractiva la economía de cambiarnos papelitos, el dinero que va a inversión productiva empequeñece.  Los jugadores han cambiado bastante y la forma de acercarse al mercado también. Hay dos jugadores que han subido extraordinariamente su cuota de mercado. Por un lado, los Bancos Centrales. Algunos de ellos han reconocido sin pudor que mantienen carteras de acciones. El Banco de Suiza, incluso la hizo pública la semana pasada. El Banco de Japón negocia ahora mismo el 50% de los ETFs que tienen como subyacente la bolsa nipona. Lo que pretenden con esto, me sigue pareciendo similar a El Cuarto Milenio de Iker Jiménez. Con su programa de recompras de deuda, el Banco de Japón compra cada título de deuda que emitirá el Tesoro japonés a lo largo de este año. Proceso circular virtuoso sin parangón, creo dinero, con el dinero te compro tu deuda, con ese dinero gasto sin límites, en un proceso infinito. Maravilloso. ¿Es un proceso novedoso? Pues realmente no. La manipulación de las monedas ha sido el pan nuestro de cada día desde que el mundo es mundo y había un gobierno que gastaba más de lo ingresaba, vía impuestos o robando a algún vecino con alguna guerra. Se hacía aminorando la cantidad de metal precioso que había en cada moneda, hasta que el vulgo se hartaba y le decía al rey de turno que verdes las han segado y que el pan que vendían, que lo querían cobrar en ducados de oro veneciano y no en reales de plomo. Lo que cambia en estos tiempos modernos, es que al hacer lo mismo todos los países del mundo, de momento no se nota mucho. Con esta política de carrera de relevos, las devaluaciones de las monedas se van turnando en función de las mayores o menores compras de los bancos centrales en cada momento y además esta depreciación se disfraza de amable doncella en liguero y con la repetición del mantra “con esta política ganamos en competitividad y fomentamos las exportaciones”. Es un juego de suma cero. Hemos visto como Estados Unidos ha disminuido su crecimiento, y muchas empresas lo achacan a la fortaleza del dólar. Ahora se debilitará el dólar, se fortalecerá el euro y a empezar de nuevo. El otro jugador que cada vez se sienta más cerca del croupier del casino son las empresas. No hay mes que pase que no se anuncie un nuevo aumento en las recompras de acciones. Es una demanda constante y que no parece tener en cuenta el precio al que se ejecuten (obviamente, a los directivos les viene de perlas, cobran en función de una cotización que ellos mismos adulteran y el que se vaya el último, que apague la luz, si quedan bombillas, claro). Como sube la cotización, todos contentos, y nadie se para a pensar que lo que denota este movimiento a nivel macro general es una ausencia de inversiones productivas y rentables. Además, estas recompras suelen venir acompañadas de malos resultados del trimestre anterior y el despido de empleados.

Otros jugadores: Los bancos están abandonando la actividad de Prop Trading, por los requisitos de capital impuestos por Basilea; cada vez es más grande el trading de máquinas (ya casi el 60% de las operaciones en la bolsa americana) y hay un aumento también considerable en la tarta de los fondos pasivos (ETF) que se limitan a replicar índices.

Cambio en las dinámicas de empleo. Un buen ejemplo lo tenemos en las cifras de empleo americanas del viernes pasado.  Creación de más de 200.000 puestos de trabajo. Si vemos el desglose, se perdieron 252.000 trabajos a tiempo completo y se crearon 437.000 a tiempo parcial. En España, sólo el 5.6% de los contratos firmados en marzo fueron indefinidos a tiempo completo y por otra parte más del 10% de los contratos firmados implicaba un cambio de provincia, (aunque es cierto que la mayor parte de estos cambios dependen de la agricultura). Si vemos la distribución por sectores de los empleos creados, no cambian nada respecto a crecimientos de empleo en épocas anteriores. Los famosos y pregonados cambios estructurales no se dan en ningún caso, y son servicios y construcción los que vuelven a mandar. Otro cambio notable es la relación crecimiento del PIB- creación de empleo. Se crece sin una creación masiva de empleo, o dándole la vuelta, cada vez necesitas menos gente empleada para conseguir crecer. Vamos a un mercado laboral donde los puestos de trabajo son una commodity fácilmente reemplazable y con escasa capacidad de negociación. La bajada de productividad laboral tampoco va a ayudar a la contratación de más personal por parte de las empresas. Las grandes corporaciones son una máquina de destrucción de puestos de trabajo. La principal fuente de creación de trabajo va a ser el autoempleo. En Estados Unidos hay 53 millones de freelances, sobre una población trabajadora de 138 millones. Es un 38%. En España el porcentaje es del 19%. La tendencia está clara. Vamos a un predominio de la mezcla computador+autónomo. Las empresas van a querer transmitir sus riesgos (garantizar salarios y pensiones) a las personas físicas. Como decía alguien, el mundo está dividido entre los que tienen dinero y no tiempo y los que tienen tiempo y no dinero. La diferencia ya no está entre los que tienen los medios de producción y los trabajadores.

Hay otro tema que me tiene sumamente preocupado que es la relación entre el individuo y el Estado, pero eso requerirá un monográfico. Buena semana

Julio López Díaz, 14 de mayo de 2015

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: