Edison

Edison gozó siempre de buena salud: su mujer, una vez que él se sintió mal, llamó enseguida al médico. Edison le recibió y se dejó visitar. El médico le recetó algunos medicamentos y la señora Edison los compró todos. Y Edison, después de leer los prospectos, los tiró todos a la basura:

-Todos hemos de vivir: el médico, el farmacéutico y yo. Y ésta es la única manera de conseguirlo.

Un sector que hasta hace poco había sido la niña bonita de los inversores había sido el de biotecnología. Para centrar el tiro, el índice de biotecnológicas en septiembre de 2011 estaba en los 873 puntos. En Julio de este año, alcanzó los 4200 puntos, lo que deja una bonita rentabilidad del 361% que para ser un índice no está mal. Desde entonces, ha caído un 28% en apenas dos meses, pero sigue manteniendo una rentabilidad acumulada del 230%, por lo que más que baño de sangre, en una perspectiva a largo plazo, es más bien una mancha de kétchup. ¿Y qué ha motivado la caída? Al principio de la semana pasada escribió un artículo el New York Times hablando de un tipo, Martin Shkreli, antiguo gestor de un hedge fund y ahora chairman de una compañía, Turing Pharmaceuticals. Este pobre hombre andaba muy necesitado, y compró todos los derechos de una droga genérica que llevaba seis décadas en el mercado llamada Doraprim, que era el standard utilizado para tratar una infección parasitaria que en algunos casos era fatal. A partir de ahí, replicando lo que a algunos HFs les gusta hacer en el mercado, produjo lo que se llama un corner en el mercado. Sabiendo que tenía el monopolio de la medicina, subió precios de un día para otro en el fármaco desde los 13.5$ la pildorita a los 750$, subiendo el coste anual del tratamiento a algunos pacientes en unos cuantos cientos de dólares. Esto causó una alarma nacional, y Hillary Clinton que está ya con el traje de luces vestido para la faena de las primarias, saltó a la arena y proclamó a las cuatro vientos su propósito de poner una cláusula techo al precio de tratamientos especiales. El fulano ya lo había hecho anteriormente en el año 2014 cuando incrementó el precio de otro medicamento de la farmacéutica Retrophin subiéndolo de 1.50$ la pastilla a los 30$. Total, con el mercado ya más mosqueado que Rajoy paseando por FAES, la desbandada ha sido general. Estando tan próxima toda la humareda de Volkswagen y sus comportamientos éticos, el miedo a que se empiece una caza de brujas sobre las prácticas en el sector farmaceútico hace que los mercados salgan corriendo más rápido que Cagancho en Almagro. A esto hay que añadir el tradicional efecto tsunami de tomas de participaciones excesivas por parte de muchos fondos. ¿Cómo funciona la receta? Muy fácil, vas incrementando posiciones en valores ilíquidos en las subidas con lo que consigues un efecto cosmético maravilloso, con lo que la rentabilidad del fondo sube simplemente porque compras tú mismo (obviamente hay que tener una buena tranca). Este clima maravilloso se da la vuelta cuando los mercados se vuelven bajistas, y es aquí donde se ven atrapados muchos. Si vendes parte de tu cartera vas a ser tu mismo el que acreciente la caída, y muchas veces optas por vender otras acciones de la cartera rezando a Dios y al Diablo para que ningún otro gestor se fije en esa acción y no le dé por quedarse corto. La situación se vuelve irrecuperable si lo que sucede es que los partícipes de tu fondo al vender las participaciones, son los que te obligan a vender y deshacer las posiciones. Además hay mucho cabroncete suelto. Recordemos, por ejemplo, la situación vivida el año pasado en Bestinver. Ante la salida de los antiguos gestores y previendo salidas de dinero hubo mucha gente que se quedó corta de valores que tenía en cartera la gestora. Esto mismo le ha podido pasar esta semana a Bill Ackman, para mi uno de los tres mejores gestores de fondos del mundo, con su participación en Valeant Pharmaceutical, el valor ha caído en este mes de 242 dólares a los 158 y le ha costado a su fondo casi 2.000 millones de dólares.

Mientras tanto, es curioso el sentimiento tan pesimista que se ha instalado en el mercado. He estado a lo largo de estas dos semanas en varias mesas redondas y gente que estaba sumamente positiva un 25% más arriba, ahora son los más cenizos sobre la faz de la tierra. En prensa salen continuamente artículos negativos, lo que todo unido empieza a cocinar la salsa de un rebote en los mercados. Nosotros pensamos que la zona 2850-3000 del Eurostoxx es zona de compra de Bolsa para por lo menos los tres próximos meses, y el año que viene ya veremos. La situación gráfica es muy similar a la primera parte del año 2008 con el efecto Kerviel, y empieza a crear divergencias en algunos índices que ya han hecho como escribimos hace tres semanas, mínimos por debajo del famoso 24 de agosto. Así lo han hecho, Japón, España y Alemania. Y aunque los datos macroeconómicos no creo que vayan a ayudar mucho, pienso que se puede apostar a cierto rebote, aunque ni de cerca veremos los niveles de principios de agosto.

Los datos macro que estamos viendo siguen siendo sumamente dispares y complicados de leer e interpretar. Mientras el empleo sigue fuerte en USA o en España, el desempleo ha alcanzado nuevos máximos en Francia, y en China nos encontramos alguna empresa como Longway que ha despedido esta semana a 100.000 empleados, el 40% de su fuerza laboral. Los datos de inflación vuelven a estar en negativo en Europa, lo que complica aún más el pago de las montañas de deuda que siguen creciendo en los estados. Los precios de las materias primas siguen a la baja (esta semana le han dado bien al platino por los problemas de Volkswagen) y eso sigue afectando a emergentes. Otra derivada que afecta a los mercados, es la problemática que afecta al gasto público de países exportadores de petróleo. A las caídas generalizadas en sus carteras, hay que unir que los altos déficits públicos en los que llevan incurriendo los últimos años (evitar una nueva primavera árabe) eran financiados con los ingresos casi únicos del petróleo. El agujero en las cuentas está siendo salvado con la venta de activos (Arabia Saudita, por ejemplo, ha retirado el mandato de 70.000 millones de dólares que tenía a varios gestores europeos), que supone más ventas en el mercado. Y un dato que ahora pasa indiferente y que era lo que movía en su momento los mercados; en las dos últimas semanas se ha bajado el rating de la deuda japonesa y de la francesa. Parece que ya no importa nada.

Veremos como acaba esto. Como decía alguien, la realidad es una sensación producida por la falta de alcohol.

Buena semana

Julio López Díaz, 30 de septiembre de 2015

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: