Victor Hugo

Víctor Hugo se dedicó a la política y fue representante del pueblo en la Cámara de Diputados, donde también se sentaba otro escritor muy leído, Eugene Sue. Se conocían. Desde el primer día se sentaron uno al lado del otro y, durante las largas sesiones, ellos dos hablaban de literatura. Las votaciones se hacían levantándose, de forma que no levantarse en una votación equivalía a votar en contra. Mientras los dos escritores hablaban, hubo una votación y Víctor Hugo se levantó. “¿Votáis a favor?” Le preguntó Sue. “Sí, desde luego”. “¿Y sabéis de qué se trata?”, “No, no me he enterado de nada”. “Entonces…” Víctor Hugo señaló a otro diputado sentado frente a ellos. “¿Veis a ese gordo sentado ahí enfrente? No sé ni cómo se llama, pero he observado que nunca estamos de acuerdo. Y así, siempre que hay votación, si él se levanta yo no, y si él se queda sentado, yo me levanto. Y esta vez no se ha levantado.”

Como ven, nada nuevo respecto a ahora. Podemos aprovechar esta semana de impasse político para ver en qué situación nos encontramos en los mercados y en la macroeconomía. La principal duda que tenemos ahora mismo, es si la subida de los mercados de renta variable y de materias primas que hemos visto en las últimas tres semanas es algo duradero, o simplemente un rebote de gato muerto. Nosotros seguimos pensando que estamos (de momento) ante el segundo caso. Los valores que han liderado las subidas son aquellos donde más posiciones cortas había (70% Arcelor Mittal, 38% Repsol), los volúmenes en las subidas han sido mucho menores que en las bajadas, y por último, las subidas han sido provocadas por los altos niveles de pesimismo que había hace tres semanas. Una vez digeridas estas cuestiones, los mercados se van a enfrentar con la verdadera prueba de fuego, que por simplificar vamos a resumir, en el caso europeo, en un pull back a la directriz alcista rota (entorno 3050-3100) y en el caso americano, la media de doscientas sesiones en términos diarios que pasa por los 2020 puntos. La superación de esos puntos sí nos haría replantearnos el escenario. Es realmente sorprendente que el mercado americano esté en valoración por encima de como empezamos el año (nuevas revisiones a la baja de las estimaciones de beneficios para el año) pero eso no debe separarnos de nuestro método de trading. Tenemos que esperar que los indicadores vuelvan a ponerse cortos para vender, no antes.

También veremos cuando se publiquen las cifras de recompras de acciones americanas del último mes. No me extrañaría que hubiera habido volúmenes significativos. Por este lado, estamos siguiendo una estacionalidad curiosa en los mercados. Las empresas tienen lo que se llama un lock-up (no pueden hacer operaciones de compra venta sobre sus propias acciones) unos días antes y unos días después de su presentación de resultados. Las presentaciones suelen concentrarse a finales del primer mes del trimestre y la consecuencia es que durante esas dos o tres semanas desaparecen los compradores y los mercados suelen bajar. La próxima ventana la tendremos a finales de abril, principios de mayo. Vamos a seguirlo con interés.

En la parte de materias primas hemos visto rebotes aun más pronunciados que en la renta variable, principalmente en minerales y petróleo. No han acompañado para nada los agrícolas. Tanto el trigo como el maíz siguen haciendo mínimos sin brusquedad, gota a gota.

En el escenario macro no hay muchos cambios. Son curiosos los datos que están saliendo del mercado laboral americano. Si leen los titulares, sabrán que se ha roto a la baja la cota del 5%, lo que viene a significar que están en pleno empleo. En el último mes se han creado 242.000 nuevos trabajos. Tengo que reconocer que no esperaba en ningún caso que se alcanzaran estas cifras. Sin embargo, las lecturas secundarias han sido bastante decepcionantes y ponen de manifiesto el cambio estructural que estamos viendo a nivel planetario. Las ganancias horarias publicadas han sido negativas, lo que representa que “la mejora económica“ no se traslada a una mayor capacidad adquisitiva del factor trabajo, lo cual no deja de ser curioso en un momento de pleno empleo. No sé qué podría pasar entonces con los salarios si nos encamináramos a una recesión y subiera la demanda de trabajo. Y no sólo son menores salarios, sino que las horas medias semanales trabajadas también han bajado. En definitiva sigue habiendo un trasvase de trabajos fijos y bien pagados a tiempo completo a trabajos peor remunerados y a media jornada. De hecho, el 78% de los empleos creados han sido a tiempo parcial, y el 82% lo han sido en el sector de restauración y supermercados. Al final, uno de los problemas que subyace es el parón en la productividad. La fórmula más rudimentaria de crecimiento económico a largo plazo puede ser la suma de crecimiento demográfico más crecimiento en la productividad. Del primero ya hemos hablado largamente y sus consecuencias negativas ya las estamos empezando a sufrir. El segundo se estima que puede rondar el 0% en los últimos cinco años para el caso americano. El haber adelantado el consumo futuro trayéndolo a valor presente, completa la tríada de vientos de cara para el crecimiento.

Por el lado de la inflación hemos tenido nuevas bajadas en Europa durante este mes. La gente sigue preocupada por una posible deflación. La cantinela que sale en los medios, es que la deflación lleva a posponer decisiones de consumo, por la creencia de que esos bienes se podrán comprar más baratos en un futuro. A mí me parece un debate inflado por los sospechosos habituales en búsqueda de nuevas intervenciones de los Bancos Centrales. Yo no creo que la gente posponga nada porque esté algo más barato, un uno o un cinco por ciento más barato, en un año. El único caso real de deflación ha podido ser la Gran Depresión americana, donde sí que hubo bajadas de más del treinta por ciento de los precios, y creo que estamos lejos de ello. Eso sin entrar en lo ficticio de esos problemas en los sectores que realmente forman parte de nuestra cesta de la compra real. Me llama mucho la atención cuando vengo por las mañanas escuchando la radio, cuáles son los sectores que más se anuncian. Son colegios y universidades, seguros médicos y últimamente bufetes de abogados. Les reto a revisar sus recibos de estos temas de hace cinco años y los comparen con los actuales. ¿Hay bajada o subida del Tourmalet?

Hoy, nueva vuelta de tuerca para el BCE. ¿Nuevas bajadas de tipos, más negativos todavía? ¿Más recompras? ¿Compra de bonos corporativos? ¿Compra de activos dudosos de cobro a los bancos? ¿Compra directa de acciones? Me da lo mismo. Es la misma mierda. Todo aquello que no ha funcionado, metido ahora en inyecciones para elefante en lugar de para conejos. No hay forma de bajarlos del guindo.

Yo lo que creo es que Draghi realmente no quería ser presidente del BCE. Lo que siempre ha querido ser, es el negro del Whatsapp.

Buena semana

Julio López Díaz, 10 de marzo de 2016

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